viernes, 1 de mayo de 2015

Crítica de Los Vengadores: La era de Ultrón


Han pasado ya tres años desde que Josh Wedon presentase un film basado en los comics de Los Vengadores. Utilizando este mismo nombre y tras haber presentado a los miembros de este legendario grupo en films individuales, aunaba a Thor, Iron Man o Capitán América en una película épica y cargada de acción.

A lo largo de este tiempo, desde este film primigenio, se han ido sucediendo una serie de películas que proseguían con las aventuras, a título individual, de estos prodigiosos personajes, preparando el terreno para lo que iba a ser la segunda entrega de Los Vengadores.

"La Era de Ultrón" ha sido el título elegido para esta secuela, en la que vuelven repetir la mayoría de los superheroes del reparto original. Iron Man, Capitán América, Hulk, Thor, La viuda Negra y Ojo de Halcón se juntan nuevamente para intentar salvar a la humanidad de una nueva amenaza.

La trama parte de la escena postcréditos de Capitán América, Soldado de Invierno. En ella los supervivientes de la "extinta" HIDRA conseguían hacerse con el poderoso báculo de Loki. Un arma extremadamente poderosa que guarda en su interior un misterioso cristal de propiedades hasta ahora desconocidas.

Este fragmento amarillento parece contener la clave que Iron Man está buscando para crear el sistema de defensa perfecto, Una inteligencia artificial capaz de adelantarse a cualquier amenaza, y proteger a la humanidad, de forma que no se vuelvan a producir los incidentes de antaño en Nueva York. Tony Stark junto con Banner decidirán poner en marcha, a espaldas de sus compañeros, este proyecto que supondrá la retirada de los vengadores en su cometido de mantener la seguridad mundial.

Pero lejos de toda realidad, el desconocimiento de esta tecnología extraterrestre provocará que este sueño se convierta en una pesadilla. Ultrón, como se hace llamar esta inteligencia en forma de bits, intentará llevar a cabo el fin para el que fue creado, solo que para ello intentará acabar con los enemigos de la paz que a su entender son los vengadores en primera instancia, y el propio ser humano en su naturaleza destructiva.

Stan Lee, que vuelve repetir en su ya tradicional cameo,  y el propio Josh Wedon se encargaron de darle forma al guión de esta costosa superproducción, Una historia bastante atractiva, que combina momentos épicos y cómicos a partes iguales. Si comparamos la película de 2012 con este nueva entrega, vemos que ambas comparten las mismas virtudes y los mismos defectos.

Por un lado tenemos la espectacularidad de sus efectos especiales. La fotografía de Ben Davis es sobresaliente, combinando perfectamente con la espectacularidad de cada una de las muchas escenas de adrenalina que contiene la película. Destacaremos la espectacular pelea entre Hulk e Iron Man, en uno de los tramos mas divertidos del film. El otro momento memorable es la épica escena donde los vengadores combaten en la misma habitación, mientras la cámara gira en torno a la acción no dejando escapar ningún detalle.

Como podemos comprobar el aspecto técnico, tanto sonoro como visual es magistral, pero vuelve a caer en el defecto de hacerlo todo demasiado "blanco". Si algo se le puede achacar a Disney es que, tradicionalmente, ha estado destinado a un público más familiar, por lo que sus producciones acaban siendo demasiado light para aquellos que busquen una acción más desmesurada. Además, en esta ocasión nos intentan vender un romance poco creíble con dos actores que tienen poca química entre ellos.

Uno de los aciertos es el fichaje de los dos "mejorados" que debutan en la saga. Quicksilver y La Bruja Escarlata son dos personajes realmente interesantes y que han sabido poner todo su potencial en favor del guión. La inclusión en el reparto de Elisabeth Olsen y Aaron Tylor-Johnson es muy positiva, interpretando perfectamente el rol para el que habían sido contratados. Si bien, siendo sinceros, la escena de Quicksilver en el film de FOX, X-MEN: Días del Futuro Pasado, resulta mucho mas espectacular que las del mismo superheroe en esta ocasión, donde por problemas de derecho ha visto cambiada su designación de mutante.

Chris Evans, Robert Downey Jr. Chris Hemsworth, Mark Ruffalo, Scarlett Johansson y Jeremmy Jenner repiten en los papeles por los que son recordados en esta segunda década de este siglo. Sus actuaciones no defraudarán a nadie, ofreciendo al espectador lo de costumbre. El que también repite, aunque con menos protagonismo que de costumbre, es Samuel L. Jackson en su papel de Nick Furia.
Pero además de todo el reparto mencionado, hay un nombre que también debuta en la saga, y es el de Paul Bettany encarnando a uno de los vengadores más desconocido, pero no por ello menos poderoso, como es Visión.

Dos horas y media de peleas, explosiones y ritmo trepidante necesitan de una banda sonora capaz de soportar tan elevados niveles. La dupla Danny Elfman y Brian Tyler lo consiguen con suficiencia. La partitura de la obra consigue enfatizar el ambiente épico del que se rodean estos vengadores en su lucha contra Ultrón, gracias al buen hacer de estos dos genios de la música de cine, y al aporte de otro grande como es Alan Silvestri.

Podemos concluir diciendo que, a pesar de no aportar prácticamente nada nuevo, la Era de Ultrón es una buena excusa para acudir a una sala cinematográfica a disfrutar de excelsos efectos especiales. Alguien poco afín a este tipo de superproducciones podría decirnos que este film es el mismo que el anterior, pero cambiando extraterrestres por androides. Podría ser cierto si no es porque hay un montón de pequeños detalles que van enlazando las distintas tramas de todos los films de marvel, y que nos dejan abierta las puertas a las futuras entregas de este multiverso, como nos deja entrever la  ya habitual escena postcrédito.

viernes, 10 de abril de 2015

El Ministerio del Tiempo ¿pasado o presente?


Una de las series que más debates ha abierto, dentro de los círculos de aficionados a las series televisivas, es la gran apuesta de TVE para esta primera mitad del año.

Emitida los lunes en horario prime time, y sin apenas competencia dentro de las cadenas en abierto, tras el nombre de El Ministerio del Tiempo, encontramos la nueva creación de los hermanos Olivares.

La serie nos muestra un ministerio creado por el gobierno dentro del mas absoluto secretismo. Dicho organismo tiene la función de controlar las denominadas "puertas del tiempo", una serie de portales temporales que trasladan a quien las atraviesa a distintas épocas de la historia de nuestro país. El objetivo principal es evitar, a toda costa, que la historia cambie su curso. Una tarea que a primera vista no debería tener ningún tipo de complicación si no fuese por la existencia, en lugares desconocidos, de puertas clandestinas que pueden ser usadas para cambiar el pasado y, como consecuencia el presente.

Este es el punto de partida de una serie a la que no podemos negar el don de la originalidad, sobre todo para lo que estábamos acostumbrados. Introducir toques de ciencia ficción en nuestras producciones propias parece que no está muy bien visto. Hasta ahora la mayoría de series que salían de nuestra factoría televisiva eran de ámbito familiar, comedias o, como suele ocurrir en la cadena estatal, producciones con un denotado carácter historicodocumental.

En ese aspecto El Ministerio del Tiempo, no es que se haya alejado demasiado de ese espíritu de RTVE de aunar entretenimiento y cultura, ya que en cada uno de los siete episodios que se llevan emitidos hasta la fecha, se ha intentado mostrar una visión más o menos acertada del marco sociocultural de las distintas épocas de la historia de España. El Siglo de Oro, la Revolución francesa o la etapa de la dictadura son algunos de los periodos temporales donde los protagonistas de la serie se las verán y se las desearán para mantener el curso natural de los hechos. Todo ello aderezado con gran cantidad de reseñas y comentarios de una época más cercana.

Tras anunciarse la renovación por una segunda temporada, son muchas las voces que se han alarmado por este hecho, alegando que la obra carece de rigor histórico y del interés necesario para seguir emitiéndola. Detractores para un producto que está en boca de todos no iban a tardar en salir, sobre todo porque semana tras semana, sus indices de audiencia son bastante notables, algo que va en contra de las fuertes creencias de la religión hipster. 

Ahora es cuando nos vienen preguntas tales como ¿será este el origen de futuras producciones con los viajes en el tiempo como núcleo central? ¿Conseguirá la ciencia ficción asentarse como género dentro de nuestras series televisivas? ¿Saldrá Jordi Hurtado en próximos episodios de la serie?

lunes, 9 de febrero de 2015

Si viviste en los ochenta y creciste entre platillos volantes y lagartos comiendo ratones... este es tu podcast.

Los amigos de El Legado de Krypton vuelven a hacer de las suyas, y nos traen un podcast que a más de uno le transportará a su infancia.

Con anécdotas, curiosidades y un exhaustivo análisis de las temporadas de la exitosa serie V, este podcast es un imprescindible para los que, como yo, nos llevábamos toda la semana esperando a ver como Michael Donovan y su resistencia complicaban los intentos de invasión de estos camaleónicos extraterrestres.

Desde aquí podéis descargarlo.


domingo, 4 de enero de 2015

Crítica de El Hobbit: La Batalla de los Cinco Ejércitos


La espera de un año para conocer el final de la nueva trilogía de Jackson llegó a su fin, tras el estreno en las salas cinematográficas de la tercera entrega del Hobbit.

La historia, que comenzaba donde la dejó la desolación de Smaug, nos narra el desenlace final del poderoso y ancestral dragón, así como las consecuencias del legado del tesoro que custodiaba.

Con estas premisas Peter Jackson pone punto y final a una libre adaptación de la obra primigenia del maestro de la literatura anglosajona J.R.R. Tolkien. Un film, que a diferencia de los anteriores, centra la mayor parte de su contenido en los efectos especiales y la acción, ofreciéndonos más de dos horas de un gran espectáculo audiovisual.

Lo que si es cierto es que alargar un libro, con una extensión tan limitada, buscaba más un fin comercial que el puramente artístico. Por ello, la obra corría el peligro de caer en un aluvión de críticas, cosa que ha sucedido y además con todo merecimiento.

Peter Jackson y su equipo deberían haberse limitado a contar lo que Tolkien había escrito en el relato original, dejando de lado los apéndices, anotaciones y borradores del escritor inglés. Al utilizar tanto material, en muchos casos de dudosa procedencia, no han hecho mas que estropear y alargar un argumento que se podría haber contado, perfectamente, en una hora de metraje.

Y es que lo mejor de esta tercera entrega, para nuestra desgracia, ocurre durante la primera media hora de película. Además, curiosamente, es la única parte adaptada del relato original. Una vez esto ocurre, nos encontramos con  una serie de situaciones muy forzadas con la única finalidad de mostrarnos una nueva batalla que incluir en el currículum épico del director neozelandes.

Como ya ocurriese en El Abismo de Helm y, posteiormente, en Minas Tirith, las tomas bélicas resultan realmente espectaculares, pero no consigue en el espectador el efecto logrado con las de la antigua trilogía. A pesar de los intentos, el efecto sorpresa carece de protagonismo, mostrándonos algo que ya habíamos visto. Se han vuelto a repetir los patrones anteriores, incluidos los movimientos imposibles de Legolas, que en ocasiones nos recuerda que se encuentra protagonizando un juego de plataformas, más que combatiendo orcos.

Además, el Señor de los Anillos jugaba con la historia paralela de Frodo y Sam intentando llegar al Monte del Destino, intercalándolos con las escenas de batalla. En este tercera entrega del Hobbit esto no ocurre, consiguiendo que el espectador desconecte y pierda parte de interés en el resultado de la misma.

El reparto ya había aparecido, casi al completo, en las otras dos entregas anteriores, manteniendo el mismo nivel interpretativo. Es el actor Lee Pace, dando vida a Thranduil el que gana en minutos en pantalla, si lo comparamos con las otras películas. Junto a el vuelven a repetir Orlando Bloom, Ian McKellen, Martin Freeman y Evangeline Lilly que protagoniza una de las historias de amor menos creíbles que hemos visto.

Andrew Lesnie como director de fotografía y Howard Shore componiendo la épica banda sonora del film son lo que consiguen, junto a los creadores de los efectos audiovisuales, elevar la nota de una película bastante mediocre y que ha dejado muy decepcionado a la mayoría de los seguidores de la obra de Tolkien.

Mucho tiene que cambiar la versión extendida que, a buen seguro, Peter Jackson sacará en los formatos domésticos dentro de unos meses. Una lástima que tras deleitarnos con una de las mejores trilogías de la historia del celuloide, nos cierre una nueva saga con un metraje sobredimensionado, estirando una historia que no aporta nada al mundo de la Tierra Media más allá de la aventura de la compañía de los enanos y el hobbit en su conflicto con Smaug.

Un film entretenido, pero que no va a pasar a la historia como el gran cierre de una trilogía que nuca debió ser tal. Estoy convencido que se cogemos únicamente los fragmentos de las tres obras, que coinciden con el libro de Tolkien, queda un resultado muchísimo mas redondo y atractivo para el espectador que lo ofrecido a lo largo de estos tres años de espera.

viernes, 21 de noviembre de 2014

Crítica de Interstellar


Christopher Nolan es de esos directores que despierta gran hype cuando su nombre aparece en los medios de comunicación. Si con su adaptación de un Batman oscuro y sombrío, se hizo un hueco entre los grandes directores del momento. fue con Inception (Origen) cuando se consagró como uno de los cineastas mas visionarios y originales de este comienzo de siglo.

Cuatro años han pasado desde que, con El Caballero Oscuro: la Leyenda Renace, el director londinense estrenase su ultima superproducción. No ha sido hasta este 2014 cuando hemos tenido la oportunidad de disfrutar de su último trabajo.

Con un guión creado junto a su hermano, Jonathan Nolan, el film nos traslada hasta un futuro no muy distinto de lo que conocemos hoy en día. Nuestro planeta se está volviendo estéril, por lo que los cultivos han enfermado y con ello la mayoría de sustentos alimenticios. Uno de los granjeros que sufre este fatídico devenir es Cooper, un expiloto de la NASA que, tras un desafortunado suceso durante un aterrizaje, decidió dejar de lado su antigua vida y dedicarse a las labores del campo.

El ingeniero aeroespacial está experimentando una serie de extraños fenómenos físicos en su casa, más concretamente en el cuarto de Murph, su hija. Es durante una gran tormenta de arena cuando Cooper y su hija descubren unas anomalías gravitatoria en el dormitorio de la niña, a través de la cual descifran un código binario que esconde en su interior unas misteriosas coordenadas.

Con estas premisas comienza un film muy emotivo, viajando a través de galaxias y universos totalmente desconocidos. Casi tres horas de viajes interestelares plasmados magníficamente por la austera y efectista fotografía de Hoyte Van Hoytema. Sus minimalistas escenas del espacio exterior, son toda una gozada para nuestros sentidos. Largos planos secuencias que nos regalan unas vistas espectaculares del "lento" viaje de la nave que ha de transportar a la expedición, en la búsqueda de un planeta alternativo en el que podamos asegurar la continuación de nuestra especie.

Una expedición encabezada por Cooper, al que da vida uno de los actores más de moda. Matthew McConaughey, recientemente galardonado con el Oscar al mejor actor por su enorme actuación en Dallas Buyes Club, es el personaje principal del film, dando vida al piloto que ha de guiar el último halo de esperanza de la humanidad. Su actuación, como cabría esperar, es sobresaliente llevando una gran parte del peso de la película. Tiene escenas realmente emotivas, destacando sus reacciones cuando consigue recibir los videomensajes procedentes de su familia en la tierra,

Junto a él encontramos a otra de las actrices que triunfó en la anterior gala de los premios de la Academia. Anne Hathaway, que con Los Miserables alcanzó el top interpretativo, está bastante frenada en esta ocasión. A un papel bastante secundario, hay que añadirle una falta de feeling con el personaje de Cooper. A pesar de tener su momento lacrimogeno, con un imponente monólogo sobre el amor, no consigue despertar plenamente en el espectador las sensaciones buscadas.

Jessica Chastein es el otro papel femenino del film. Su presencia a lo largo de los 180 minutos que dura la obra, es más bien escasa. La acrtíz californiana cumple con suficiencia como dolida hija de Copper, pero no será recordada como uno de sus mejores papeles. Es curioso que Mackenzie Foy, en su papel de Murph en su etapa infantil, tenga un rol mas destacado que el de su etapa adulta. 

Es Michael Caine uno de los habituales en los repartos de Nolan. El veterano actor, que lleva trabajando con el cineasta desde The Prestige, vuelve a dar una lección de lo que debe ofrecer un actor secundario. En las pocas ocasiones en las que aparece en pantalla esta soberbio, teniendo gran peso específico en el desarrollo del guión.

Una aparición inesperada dentro el poderoso casting realizado, es el de un poco pasado de peso Matt Daimon. Una sorpresa la aparición del actor nacido en Boston, en su papel de Dr. Mann. El personaje al que da vida no deja de sorprendernos con sus aptitudes desde que es despertado de su largo sueño.

Hay dos "actores" que, sin ser de carne y hueso, adquieren un papel protagonista por méritos propios. Desde que el primero aparece en una genial escena, interrogando al estilo "poli malo" al personaje de Copper, nos vamos dando cuenta del especial carisma de estos androides de extraña pero efectiva forma. Ellos son los que dan las pequeñas pinceladas de humor del film, necesarias para romper con la monotonía dramática del guión.

Pero si por algo está dando que hablar esta superproducción es por el amplio trasfondo científico que carga a sus espaldas. Agujeros de gusano, la teoría de la relatividad y agujeros negros coexisten, con un particular protagonismo, a lo largo del metraje de la película. La explicación dada sobre los famosos pliegues de los agujeros de gusano, por los que podemos viajar de una forma simplificada en el espacio, no nos es desconocida, ya que en el thriller futurista Horizonte Final, nos era explicado de forma similar. Lo que si deja bien claro es la relatividad del tiempo en los distintos puntos del inmenso universo, donde lo que allí pueden ser horas, en el agónico planeta tierra pasan a ser años.

Es quizás el famoso agujero negro y lo que ocurre en su interior, lo que más debate está despertando entre los, cada vez más, aficionados a la astrofísica. A diferencia de los aspectos anteriores, este no tiene una base científica tan bien fundamentada y sólida. Es por ello que Nolan ha dado su propia interpretación de lo que ocurre al atravesar este gran desconocido. Un hecho fundamental para cerrar la historia y darle un sentido más metafísico que científico al devenir del film.

Interstellar es sobre todo una apología a la naturaleza humana y ese sentido de responsabilidad de mantener la perpetuidad de nuestra especie. Una utopía que sirve de excusa para esconder el verdadero egoísmo del ser humano, cuyo instinto mas irracional es el de su propia supervivencia como individuo y el de sus descendientes más directos. Todo ello envuelto con el siempre efectivo termino del amor, que es recalcado en más de una ocasión por estos viajeros espaciotemporales.

Viajes que nos ofrecen paisajes realmente impresionantes de planetas de muy diversa naturaleza. Olas gigantes, paisajes helados y grandes nebulosas coloridas compiten por quedarse grabadas en la retina del espectador. Todo ello envuelto por la prodigiosa firma musical de Hans Zimmer, otro de los que siempre acompañan al director de la película. Su partitura es magistral, llevando las preciosistas imágenes del espacio exterior a tal nivel, que te dejan embobado durante los largos y lentos planos secuencias del viaje de la Endurance.

Resumiremos diciendo que esta película tiene un contenido bastante denso y bien fundamentado en casi todos los aspectos. Es cierto que algunos fenómenos han sido enmascarados, de forma que hay que hacer un acto de fé para creerte lo que el guión te cuenta. Pero si colocamos todo esto en una balanza, esta se inclina hacia la espectacularidad y el buen desarrollo dramático de la obra. Todo ello con el sobresaliente sello de su director que es capaz de que mantengas la atención puesta en la pantalla durante las tres horas de duración de este viaje a través de agujeros de gusano, planetas de paisajes increíbles y agujeros negros de alta densidad.

miércoles, 12 de noviembre de 2014

Crítica de The Warriors, Los Amos de la Noche


El final de la década de los setenta, en lo referido al mundo del séptimo arte, se caracterizó por el comienzo de grandes sagas. Alien o La Guerra de las Galaxias son algunos ejemplos de estas exitosas producciones, que se encumbrarían en la década posterior.

En 1979 aparecía, de la mano de Walter Hill, un film que nos metía de lleno en el mundo de las bandas callejeras que dominaban las calles neoyorkinas. El director californiano sería posteriormente más conocido en su faceta de productor, con títulos tan notables como todos los films que completan el universo de Alien.

La historia, guionizada por Sol Yurik y David Shaber, nos traslada hasta  un Nueva York inmerso en batallas por el control de las calles. BaseBall Furies, Destroyers o The Lizzies son algunas de las bandas que han sido llamadas a una concentración organizada por Cyrus, el líder de los Riffs. Durante un emotivo discurso del hombre que, ha de guiar el intento de unificación de todas estas pandas, Luther de los Rogues, atenta contra Cyrus, culpando a la banda de los Warriors del asesinato. A partir de aquí Los Warriors comienzan una fatídica carrera de supervivencia, por las calles de Nueva York, sorteando a bandas rivales y brigadas policiales para llegar a Coney Island, su zona de control y el único lugar seguro de la ciudad para ellos.

Con esta vibrante premisa se presenta una película muy de la época, con una puesta en escena que nos recuerda a las viñetas de un comic. Desde ese primer incidente en el cónclave de bandas, la historia va tomando un ritmo vertiginoso, casi tan acelerado como las carreras de los protagonistas para escapar de las inmediaciones del lugar donde ha tenido lugar es fatal desenlace.

Andrew Laszlo es el director de fotografía de este film y de otros éxitos de la década de los ochenta como Acorralado o El chip prodigioso. Impregna al film una atmósfera de incertidumbre y tensión, potenciada gracias a que la mayoría de las escenas ocurren en los nocturnos y poco iluminados exteriores de Nueva York.

Es un habitual de las series televisivas como Barry de Vorzon, el que le pone música a la película. Combina movimientos rápidos y adrenalíticos con temas propios de la época, enfatizando aún más el infierno que sufren los protagonistas en su complicada huida.

Un reparto de actores no muy conocidos, y que encabeza un jovencísimo Michael Beck. Tras debutar en Madman, esta producción supuso su verdadero estreno en la gran pantalla. El intérprete encaja perfectamente con su rol de tipo duro con actitudes chulescas y cualidades de líder.

Junto a él, encontramos a Deborah Van Valkernburgh, una de las pocas féminas que aparece en la hora y media de metraje. Su actuación podemos calificarla de eficiente, sin grandes alardes interpretativos, pero suficiente para lo que el guión exigía.

Es David Patrick Kelly quien realiza la interpretación mas notable del film. Su Luther, como el villano de la historia, es sobresaliente, sobre todo por lo desquiciado y desequilibrado del personaje. El actor, nacido en Detroit, consigue que te creas su personaje desde que aparece en pantalla hasta la escena final.

Los Amos de la Noche es una de esas obras que, a pesar de nacer a finales de los setenta, puso las bases del cine de acción de la década dorada de los ochenta. Una película cargada de adrenalina, con una buena duración, que tuvo una crítica muy positiva. Éxito que años mas tardes se reflejó cuando se adaptó la historia a un videojuego.

jueves, 30 de octubre de 2014

Sobrevive a los caminantes con el podcast especial de The Walking Dead


Con motivo del comienzo de la quinta temporada de la exitosa serie televisiva The Walking Dead, el equipo de HelloFriki y un servidor os traemos un programa especial y muy completo. En él analizaremos tanto los comics sobre los que se basa la exitosa serie, como el propio fenómeno televisivo y los videojuegos que han surgido inspirados en este mundo apocalíptico,

Desde aquí podéis descargarlo o disfrutarlo online.
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